A las internas en el gobierno nacional se le suma la crisis en la que quedó el partido luego de la derrota legislativa del año pasado y la parálisis de sus principales dirigentes. La gravedad de la crisis del PJ de Río Negro pasa inadvertida por el mismo peso de su caída: sus dirigentes casi no gravitan en la política provincial, sus principales referentes apuestan por sus propios juegos y los (pocos) intendentes que quedan con los pies adentro del plato se ajustan el cinturón bien fuerte