Arte y oficios en el corazón de las 1.200 Viviendas

El Centro Cultural General San Martín abre sus puertas a los habitantes del barrio y zonas cercanas. Funciona desde hace un año con talleres y propuestas recreativas para grandes y chicos.

Redacción

Por Redacción

En el corazón de las 1.200 Viviendas funciona el Centro Cultural General San Martín, un espacio que abre sus puertas a los habitantes del barrio y también a personas de sectores aledaños. El lugar, que funciona hace un año, brinda talleres y actividades recreativas para grandes y chicos. La comisión de trabajo explicó que apuntan a fomentar la cultura y estar “donde el Estado está ausente”.

Es de tarde y el centro cultural está repleto. Constanza Garcilazo observa detenidamente el trabajo que realizan con sus manos un grupo de mujeres. Algunas tejen y otras hacen formas con porcelana fría.

Constanza las ayuda, escucha sus consultas y mientras tanto, atiende la demanda de una niña que se entretiene con manualidades. Sonia Stenico coordina la jornada, los talleres, y planifica las actividades que se realizarán durante los próximos días. En un sector se observa el rincón del libro, destinado para fomentar la lectura en los más pequeños.

Hasta el momento, la agrupación realizó un ciclo de cine para niños y además los visitó el escritor y cuentacuentos de Bahía Blanca, Horacio Alva. Esta última actividad, que se concretó la semana pasada, lograron realizarla en conjunto con la biblioteca Bernardino Rivadavia, explicaron días atrás.

La participación de la gente es amplia, a tal punto que asisten al lugar alrededor de 400 personas por semana, de lunes a viernes durante la mañana y la tarde. Tanto Sonia como Constanza integran la Comisión de Trabajo del espacio que se formó en julio del año pasado y que está ubicado en la calle Esquiú al 1155.

Ambas recordaron que la idea de generar un centro cultural se inició cuando un grupo de personas organizadas se propusieron mantener un vínculo con el barrio. Se plantearon que la mejor manera era hacerlo a través de la cultura y estar donde “el Estado está ausente”, explicó Constanza.

Además del dictado de talleres, allí también se atienden las demandas de las personas que habitan en las 1.200 Viviendas. Es por eso que se brindan actividades recreativas, como danza y manualidades pero también hacen foco en las problemáticas sociales como lo son el consumo de drogas y la violencia de género.

El barrio, uno de los últimos planes de viviendas masivos que construyó el Estado, ha atravesado un sinfín de problemáticas. La crisis del 2001 dejó expuesto en nivel de vulnerabilidad de muchas familias de ese sector.

Otras actividades

En relación a esto, Sonia explicó que realizaron un taller con el grupo GIA (Grupo Institucional de Alcoholismo) y aún tienen ganas de seguir trabajando en la temática, agregó.

Algunos de los talleres que se dictan allí son peluquería, defensa personal, zumba, tejido, arte y reciclado.

Las clases son coordinadas por profesores que brindan de manera gratuita su conocimiento y también por talleristas que dependen de la municipalidad. La producción que realizan puede quedar para exposición o para la venta, encontrando de esta forma una salida laboral.

Sonia explicó que durante este año de trabajo sufrieron tres robos en el lugar pero eso no frenó la labor que realizan en el barrio.

La agrupación, explicó, se sostiene con un bono a voluntad de 50 pesos para los gastos comunes. Además, realizan venta de alimentos para recaudar fondos para el funcionamiento del espacio.

Con respecto al trabajo que realizan remarcaron que buscan “generar el sentido de pertenencia” y que tanto grandes como chicos se sientan parte del espacio.

Clases de arte y reciclado son parte de las propuestas.

“Somos una agrupación que busca generar un vínculo a través de la cultura y estar donde el Estado
está ausente”,

manifestó Constanza Garcilazo, de la Comisión de Trabajo.

Además de actividades recreativas, en el espacio se hace foco en las problemáticas sociales como son el consumo de drogas y la violencia de género.

Alrededor de 400 personas, entre adultos y chicos, participan de los talleres que se brindan en el centro de lunes a viernes de mañana y de tarde.

Días, horarios

y modalidades

El Centro Cultural General San Martín funciona de lunes a viernes, en la calle Esquiú 1155.

Los talleres se dictan durante la mañana y tarde.

Pueden concurrir chicos y grandes.

El lugar se sostiene con un bono voluntario de 50 pesos.

Las clases son coordinadas por profesores que brindan su conocimiento de manera gratuita y por talleristas que paga la municipalidad.

Se brindan clases de folclore, zumba, tejido, arte y reciclado, entre otros. Lo producido sirve también para generar algunos ingresos a las familias del barrio.

Datos

“Somos una agrupación que busca generar un vínculo a través de la cultura y estar donde el Estado
está ausente”,
Además de actividades recreativas, en el espacio se hace foco en las problemáticas sociales como son el consumo de drogas y la violencia de género.
Alrededor de 400 personas, entre adultos y chicos, participan de los talleres que se brindan en el centro de lunes a viernes de mañana y de tarde.

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