¿Distopías minimalistas?

Redacción

Por Redacción

Por Roberto Kozulj *

Desde la pandemia los propietarios de las empresas digitales se han vuelto cada vez más ricos. A mediados de septiembre la empresa de Elon Musk, Space X ,lanzó su primer vuelo tripulado por civiles; un pequeño malentendido disparó las acciones de una empresa de tecnología en más de 500%. Se dice que aquella empresa podría tener una valoración superior a los 100.000 millones de dólares, frente a los 1.700 millones de Tesla en su estreno bursátil. Recorriendo el historial de los beneficios de Tesla, las imágenes disponibles en internet muestran pérdidas acumuladas desde 2010 a 2018 que llegan a más de 6 mil millones de dólares. En solo 15 días inversiones en criptomonedas pueden incrementar la riqueza en un 15%.¿Será que así se obtienen los recursos exponenciales? El FMI discute qué hacer con estas monedas digitales y advierte de los riesgos de la volatilidad y la falta de regulación de ellas. No habla del peligro de manipular información. Por el costado izquierdo de una pantalla ingresan noticias de que pronto Facebook con 3 mil millones de usuarios se hallará vinculado a un mundo virtual llamado Metaverso. La Unión Europea se halla muy preocupada porque estas empresas han adquirido un poder monopólico y las leyes antitrust semejan carruajes de tracción a sangre frente a máquinas de velocidades supersónicas. Los crímenes y mensajes de odio inundan al mundo y también los escritos “académicos” que reivindican viejas teorías anarquistas con base a las bondades de la libertad de mercado que finalmente, gracias a internet, se han hecho realidad: mensajes desregulados, pero también frases prohibidas por Bots e inversiones fuera de todo alcance de la indispensable recaudación del fisco. Sin dinero público se gobierna mal y entonces la culpa es del Estado: un redoblado triunfo del cinismo político.

En los ranking de fortunas se disputan valores de 100 mil millones de dólares y a modo de comparación la Argentina hoy tiene un producto de 400 mil millones (equivale al patrimonio neto de 4 ricos top), siendo su deuda mal habida y distribuida, de 140 mil millones de dólares. Un 10% o más de nuestro PBI se fuga cada año y la escasez de dólares causa terribles consecuencias y malestar social. ¿Culpa del Estado? Mientras tanto los egos compiten, se burlan unos de otros a ver quién es más habilidoso con un tweet. Una nueva enfermiza e infantil forma de ver quién puede más.

Los enormes sacrificios que el grueso de la humanidad realizó entre 2020 y 2021, operó bajo el lema: “debemos salvar vidas”, algo para lo cual la solidaridad y la ética son vitales. Las preferencias reveladas en el mercado parecen indicar que vacacionar en una estación espacial es tan prioritario como alimentar adecuadamente a las familias, ayudar a los jóvenes a tener viviendas accesibles y una vida digna, ya que todo depende de los ingresos disponibles y éstos, en el imaginario sembrado y cosechado por redes sociales, dependen del esfuerzo individual, del mérito o de la suerte. El gran economista Amartya Sen ya nos advertía acerca del peligro de dejar afuera de la economía las cuestiones morales y éticas. Para colmo un análisis de los contenidos mediáticos y del

mundo del entretenimiento global revela que estas cuestiones están pasadas de moda. Es habitual que triunfen los perversos y crueles, muchas veces sin castigo alguno Así el poder de las plataformas es también el de crear una nueva ideología: “sálvese quien pueda, nada importa sino tú y a lo sumo tu familia”.

El problema es que la humanidad necesita que la tecnología continúe avanzando, a su vez es difícil que lo haga en pos del bienestar humano sin el debido control social y político democráticos, cosas indispensables para lograr que la declaración universal de los derechos humanos sea una realidad y no una pieza de museo.

* Profesor Titular de la UNRN, director del CIETES-UNRN


Temas

Facebook

FMI

Por Roberto Kozulj *

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite desde $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora