Un gerente financiero que tropezó una y otra vez con la política
ANÁLISIS │ El ex Ministro de Economía Martín Guzmán se va tras haber logrado la re estructuración de la deuda con los bonistas privados y el acuerdo con el FMI. Nunca logró encontrar la receta para contener el avance de la inflación y se enfrentó desde el día uno a una feroz oposición interna dentro del Frente de Todos.

Cuando en diciembre de 2019 el flamante Presidente de la Nación Alberto Fernández anunció a Martín Guzmán como su Ministro de Economía, no fueron pocos los que tuvieron que acudir al buscador para averiguar de quién se trataba la figura del nuevo conductor de la economía nacional.

Renunció el ministro de Economía, Martín Guzmán
En efecto, Guzmán era un absoluto outsider de la política. A la luz de los hechos y luego de dos años y seis meses de gestión, lo sigue siendo. El ex Ministro lo definió a la perfección en el mes de abril pasdo durante su visita a Neuquén para la Jornada PULSO organizada por RÍO NEGRO. «Me enfoco 100% en la gestión, y no me inmiscuyo en disputas de poder», explicó Guzmán aquella vez.
Sus palabras definen a la perfección su perfil académico y su vocación por el trabajo. Explican además la razón por la cual el ex Ministro jamás logró permear con sus ideas la interna del Frente de Todos. Desde el día en que asumió, las críticas sobre su persona arreciaron desde adentro, principalmente desde el kirchnerismo. No le perdonaban su apego al mercado, su complacencia con el Fondo Monetario, y su mirada fiscalista, que lo llevó a fines de 2020 a dar de baja anticipadamente el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), barco insignia de la gestión Fernández para contener a los más desvalidos en pandemia.
Sus prioridades al momento de asumir eran claras: cerrar el capítulo de la deuda, reactivar la producción y el empleo, y contener la inflación. En el plan original, Guzmán debía poner como prioridad el ordenamiento financiero, y el Ministerio de Desarrollo Productivo a cargo de Matías Kulfas (hoy al mando de Daniel Scioli), debía poner el foco en la industria y el empleo. La llegada del Covid apenas tres meses después, aniquiló la hoja de ruta.
Guzmán deja la gestión con gusto a poco. Logró la re estructuración con los bonistas privados y alcanzó el acuerdo con el FMI, pero en sus últimos 12 meses en el cargo se registra la inflación más alta de los últimos 30 años.
En la práctica Guzmán fue un muy buen gerente financiero. Logró en el primer año de su gestión cerrar la re estructuración de la deuda con los bonistas privados, y en el segundo año alcanzó el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Elaboró además una estrategia de financiamiento a corto plazo en pesos a fin de suplir la imposibilidad de emitir para asistir al fisco y de tomar deuda en el exterior. La incertidumbre en relación a la sustentabilidad de ese esquema, y la incapacidad de acumular reservas en un año récord de ingreso de divisas, fue lo que motorizó la suba del dólar y lo puso en jaque en las últimas tres semanas.
Se va de la gestión con gusto a poco: nunca encontró la receta para domar a la bestia negra de la economía argentina, la inflación. Pese a su mirada multicausal del flagelo, jamás encontró las herramientas adecuadas para abordar la suba de los precios internos. Pase lo que pase hasta fin de año, la inflación acumulada durante sus últimos 12 meses en el cargo, ya es la más alta de los últimos 30 años.
Mientras estuvo en el cargo, fueron incontables las veces en que circuló el rumor de su salida. La mayoría de las veces, las versiones fueron impulsadas desde el kirchnerismo. En sus últimos meses a cargo de la cartera económica, fue la propia Vice Presidenta Cristina Fernández la que levantó la voz en público para criticarlo. Cada vez que estuvo en la cuerda floja, el Presidente se negó a entregar al Ministro.
Esta vez en cambio, quien le solicitó al Presidente la salida de Guzmán fue el propio Sergio Massa, y ante la disyuntiva de mantener lo que queda de la frágil unidad del Frente de Todos o la salida de su alfil, el mandatario ya no pudo sostenerlo.
El momento elegido para anunciar públicamente su salida no fue casual. Eclipsar el discurso de Cristina Fernández en la tarde del sábado, fue una pequeña revancha que Guzmán se permitió antes de irse.
Dato
- 60%
- La inflación acumulada en los últimos 12 meses. Las proyecciones indican un piso del 70% para el total de 2022.

Cuando en diciembre de 2019 el flamante Presidente de la Nación Alberto Fernández anunció a Martín Guzmán como su Ministro de Economía, no fueron pocos los que tuvieron que acudir al buscador para averiguar de quién se trataba la figura del nuevo conductor de la economía nacional.
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