El alma y las jubilaciones
Corría por los años de nuestra juventud una creencia de que uno podía vender el alma al diablo y este hacia cumplir los sueños. Eran cosas de chicos, pero se trataba de una forma de hacer caminar al burro empacado, la zanahoria.
Pero los años nos vuelven escépticos totalmente y no creemos eso de que vendemos algo que no lo hemos visto siquiera, por lo que estaríamos estafando a algo. Tampoco estamos firmando un documento de compra-venta y nadie da nada por nada.
Cuando revemos las acciones y actitudes que han tomado la presidente y el ex nos preguntamos si no habrán vendido el alma al diablo. Solamente un desalmado puede hacer lo que están haciendo en combinación con diputados y senadores. Están condenando a millones de jubilados a la hambruna y miseria después de dejar todo por el país. Claro que ellos, sin los años requeridos por cualquier mortal, tienen una jubilación de lujo. Son unos pérfidos, falsos, perjuros, viles, falaces e infames… y algo más.
Martha S. Kelly
DNI 6.437.720
Bahía Blanca
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