El dilema que vivió Roca tras el prolongado corte de luz

La problemática ocasionó trastornos en los centros de salud, comercios, estaciones de servicio y también en el poder judicial.

Redacción

Por Redacción

Sin luz, agua, y combustibles estuvo Roca y Cervantes más de 16 horas a raíz del incendio de una estación transformadora de la empresa Transcomahue.

La problemática ocasionó trastornos en los centros de salud, comercios, estaciones de servicio y también en el poder judicial cuya actividad estuvo casi paralizada.

El servicio regresó de manera parcial y desde Edersa señalaron que Transcomahue sólo puede ofrecer el 45% de la capacidad de potencia y que los cortes van a continuar.

El sector más afectado fue el de salud. El hospital y las clínicas funcionaron con sus generadores de emergencia pero tuvieron que comprar nafta y gasoil en Allen para continuar funcionando.

Las estaciones de servicio al quedarse sin luz no pudieron despachar combustible. Además no tenían previsto un corte por tantas horas por lo que no contaban con generadores de energía.

“Es muy grave que no se pueda conseguir combustible, si una ambulancia tiene que salir por una emergencia no se puede”, expresó Roberto Bernardini uno de los integrantes del directorio del Sanatorio Juan XXIII.

Las clínicas no pudieron hacer tomografias porque no es recomendable realizarlas con los generadores. “Menos mal que no fue necesario hacer ningún análisis de ese tipo”, agregó Bernardini.

Se llamaron a proveedores de agua para lavar los sanitarios y la ropa. “Los lavaderos no pudieron funcionar, toda la ropa de la gente que está internada, sabanas, ropa de quirófano y de terapia se esteriliza pero al no tener agua no pudimos hacerlo”, señaló Mauricio Fernández, encargado administrativo de la clínica Roca.

La administración estuvo muy complicada y los doctores tuvieron que hacer memoria sobre el historial médico de los pacientes.

Las farmacias

Otro sector perjudicado fueron las farmacias que tuvieron que cerrar antes al no tener sistema para consultar los precios.

“No podemos hacer los descuentos de los medicamentos a las mutuales y no podemos recordarlos porque son muchos”, dijo un farmacéutico de Brunetti.

Varias farmacias mantuvieron las vacunas y otros inyectables en conservadoras con hielo pero en un local se mojaron las medicamentos con insulina por lo que se decidió regalarlos.

Locales comerciales

Las perdidas en algunos fueron de miles de pesos, muchos cerraron temprano como heladerías carnicerías y parrillas otros salvaron su mercadería gracias a los equipos generadores de electricidad.

“Tuve perdida de helados, carne y nadie te reconoce nada, no tenés donde quejarte, tenemos sólo un seguro contra incendios pero no para estos casos”, señaló Miguel Castro uno de los dueños de la parrilla “Los Broncos”.

“En carne se perdió más de $ 15.000 y en helado entre $ 10.000 y $ 15.000”, agregó.

Las dos confiterías que están ubicadas al frente del sanatorio Juan XXIII también se vieron afectadas.

“Los helados y las minutas se perdieron, se trata de más de $ 10.000”, expresó Sandro propietario del café ”Dulce amanecer” de la calle Buenos Aires.

La mayoría de las heladerías pudo salvar su mercadería. En el caso de la cadena Grido la empresa trasladó sus productos a una cámara de frío en el Parque Industrial. Otras usaron sus generadores de energía mientras que algunas tuvieron mucha suerte como “La Chiara”. “A la hora del corte estábamos descargado helado del camión así que cuando ocurrió subimos toda la mercancía”, dijo uno de los dueños.

Las carnicerías estuvieron complicadas y algunas tuvieron que deshacerse de mercadería. En el caso del local “El destino”, se perdieron varios pollos y un poco de carne e hígado porque se cortó la cadena de frío. Algunas al no tener generadores de emergencia mantuvieron sus productos en las cámaras frigoríficas para que estuvieran frescos hasta que volvió la luz ayer a la mañana.

Unos supermercados cerraron mientras que otros estuvieron trabajando gracias a los sistemas de energía de emergencia pero se llenaron de roquenses desesperados por comprar velas o linternas. “

Se armó una psicosis estaban como locos buscando linternas y lamparas, se llevaron todo”, dijo Sandra Ortiz empleada de Carrefour.

La Cooperativa de Trabajo J. J. Gómez alquiló un equipo generador para garantizar la cadena de frío de sus productos. Además “se avanzó en la compra de una unidad generadora con capacidad de poner en marcha los poderosos motores de los compresores de las diversas cámaras que hay en el establecimiento”, comentó Felipe Gerbán, presidente de la cooperativa.

Galpones de empaque

En el caso de Agro Roca sólo cuentan con un generador de energía y se perdieron horas de trabajo, “si se corta la luz tenemos que decidir entre procesar la fruta o mantener el frío de las cámaras no se puede las dos cosas”, señaló Betina Scholz una de las dueñas.

“Lo primordial para nosotros es mantener la fruta fría y si sigue esto vamos a tener que mandar a la gente a su casa”, agregó.


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