Hidatidosis, un riesgo latente

Aunque su incidencia ha disminuido gracias a programas de prevención, aún se siguen registrando casos en la región. El veterinario de Catriel, Manuel Montenegro explica cómo se transmite y cómo se puede evitar.

Por Adriana Ortíz

La hidatidosis, enfermedad transmisible entre los animales y el hombre, sigue presente en la región: no sólo hay casos de personas enfermas, sino que en frigoríficos siguen registrándose animales infectados.


“Nos compete a todos como sociedad”, afirma contundente el médico veterinario Juan Manuel Montenegro -MPRN 719-, de Catriel. “Se trata de una de las zoonosis de mayor frecuencia, incidencia y prevalencia en nuestro país – asegura Montenegro – y esta enfermedad tiene las condiciones para desarrollarse en el medio rural, en establecimientos donde frecuentemente se realizan faena de ovinos principalmente y vacunos y donde es común que se alimenten a los perros con achuras. También puede darse cuando los perros acceden a comer animales muertos que estaban parasitados”.

La hidatidosis está presente en nuestro país desde hace mucho tiempo – aclara Montenegro – y aunque su incidencia ha disminuido, actualmente se sigue presentando debido a la alimentación de los perros con achuras.


¿Qué es la hidatidosis?



También llamada equinococosis quística es una zoonosis causada por el estadio larvario del cestode Echinococcus granulosus (parásito), responsable de importante morbilidad y mortalidad en todo el mundo, explica el especialista.

Como en toda parasitosis hay huéspedes intermediarios, definitivos y ocasionales para completar el ciclo de vida; en esta parasitosis los hospedadores definitivos son el perro doméstico y otros cánidos silvestres, donde desarrolla la forma adulta. Los intermediarios son principalmente ovinos, pero también hay caprinos, cerdos, bovinos, guanacos, en los cuales se desarrolla la forma o fase larvaria. El hombre es un huésped accidental de este ciclo dado por los huevos defecados por el perro.

El ciclo de la enfermedad comienza en el momento en que el perro come achuras parasitadas con quiste hidático fértil, que es la forma larvaria de la Tenia Equinococcus granulosus.

Este quiste hidático contiene embriones, que luego de 7 semanas en el intestino del perro llegan al estado adulto de la Tenia, que mide entre 4 a 7 mm y se adhiere a la pared intestinal mediante ganchos y ventosas.


Cuando el perro defeca, expulsa el último segmento de la Tenia, que en su interior tiene de 500 a 800 huevos microscópicos. Estos huevos se diseminan por todo el ambiente donde va defecando el perro e incluso en el propio pelaje y hocico. “Se dispersan por el campo y el suelo hasta 400 metros – acota el profesional – a través de los vientos, las lluvias, las corrientes de agua y por transporte mecánico a través de invertebrados como moscas, escarabajos, cucarachas y lombriz de tierra”.

En la zona rural, las áreas más contaminadas son los alrededores de la vivienda, galpones, mangas, quintas, pozos de aguas. En la zona urbana, principalmente en las calles, plazas, y lugares con arenales donde va el perro.

Mientras están parasitados, los perros generalmente permanecen asintomáticos. En altas infestaciones pueden presentar enteritis leves y transitorias por lo cual el dueño no sospecha que los perros sean portadores – asegura Montenegro – mientras que en el resto de los animales los síntomas no son específicos y el diagnóstico se hace principalmente durante la faena o en necropsias.

En las personas los síntomas pueden ser variados dependiendo del lugar donde se aloje el quiste hidático, el tamaño que desarrolle y la cantidad de quistes así como del estado general del paciente.

Según el experto, lo más frecuente es dolor abdominal, dolor en el pecho, tos, picazón en piel, esputo de sangre, fiebre, vómitos y diarrea. El periodo de incubación es muy largo y los síntomas muchas veces no se sienten en los primeros años de la enfermedad. En las personas se hace un diagnóstico principalmente por radiografía de tórax, ecografía, tomografía y análisis de sangre. El diagnóstico en el perro se realiza mediante examen de materia fecal.


¿Cómo se puede prevenir?



· No alimentar a los perros con achuras crudas.

· Desparasitarlos cada 30 días.

· Mantenerlos lejos de los lugares donde se carnea.

· Lavar con agua potable y a chorro fuerte las frutas y verduras.

· Evitar que los perros laman a los niños en la boca.


· Evitar que los niños se lleven tierra o arena a la boca.

· Lavar bien nuestras manos.

· Cercar las huertas para que no entren los perros.

· Realizar un control periódico con el veterinario en el caso de los animales y con el medico clínico en el caso de las personas.


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La hidatidosis, enfermedad transmisible entre los animales y el hombre, sigue presente en la región: no sólo hay casos de personas enfermas, sino que en frigoríficos siguen registrándose animales infectados.

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