Ensaladas de rúcula y cerezas, un manjar
Para romper los prejuicios de la comida agridulce. Un plato con productos de estación. Fácil, rica y liviana.
Ensalada de rúcula y cerezas, un manjar
Para romper los prejuicios de la comida agridulce. Un plato con productos de estación. Fácil, rica y liviana.
Ensaladas de rúcula y cerezas, un manjar
Para romper los prejuicios de la comida agridulce. Un plato con productos de estación. Fácil, rica y liviana.
La rúcula pasó de ser una planta de moda a formar parte de la mesa cotidiana. Hay quienes la consumen desde siempre y otros que se subieron a los destellos palermitanos de fines de los noventas y hoy forma parte de su comida habitual.
Como es sabido la rúcula crece hasta en los bordes de la ruta, todo el año y no es difícil conseguirla para nada. Recomiendo plantarla en macetones en las casas, durante las cuatro estaciones. Son plantas muy nobles, solo riego, sol y buena tierra.
Esta ensalada trae una combinación interesante con cerezas, fruta de estación que por estos días inundan las chacras y las calles del Alto Valle.
Contra los prejuicios de la comida agridulce aquí tenemos el amargor y la dulzura, la hoja y el carozo.
Si a eso le sumamos algún queso blando, casi pastoso de cabra u oveja, que puede conseguirse en almacenes gourmet, casas de delicatesen o en la quesería de Los Hermanos Toscanos en Neuquén es la gloria.
De todas formas puede ser un queso Brie, Camembert o porque no uno azul.
Aquí la paleta de sabores con sus contrastes y su frescura va amalgamándose.
Clave buen oliva, granitos de sal y un vinagre de frutos rojos.
Si se quiere semillas de amapolas, o no. Usted sabrá
Una ensalada para comer todas las semanas, compartir en los asados, romper la monotonía de siempre hacer las mismas combinaciones y ampliar el paladar de la familia que no sale del tomate – lechuga – zanahoria.
Ingredientes:
Un atado de rúcula.
¼ kilo de cerezas descarozadas y cortadas en mitades
250 gramos de queso de cabra o Brie o azul
sal a gusto (preferentemente marina, en escamas o granos)
vinagre de frutos rojos o sauco a gusto.
Aceite de oliva extra virgen a gusto
Semillas de amapolas un puñado
Pimienta a gusto.
Proceso:
Lavar la rúcula, sacarle los tallos y cortar las hojas en mitades con la mano. Reservar.
Lavar las cerezas, descarozar y cortarlas en mitades, reservar.
Cortar el queso en cubitos y colocarlo en un recipiente con las hojas de rúcula y las cerezas. Condimentar con aceite de oliva, vinagre de frutos rojos o sauco, escamas de sal, pimienta y semillas de amapolas.
Y a disfrutar.
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