La vara del amor
El universo, con sus decenas de miles de millones de años, todavía es como un niño que aún no aprendió a caminar.
Y su vocabulario, que se despliega en miles de lenguas, no ha encontrado un sonido para nombrar lo Esencial.
Incontables identidades se forman y transforman, en una puja áspera por el control de la evolución de las singularidades íntimas.
Un proceso sin tiempo en el que el amor debería ser la vara de medida.
Hubo, hay y habrá almas santas que dejan, viviendo, su testimonio de amor e incondicional.
Un amor que trasciende toda forma y medida y que se derrama en toda circunstancia, coherente.
En este universo niño, todavía hace falta amar con un amor que traspase toda consideración y que rehuya todo mal.
Alberto Félix Suertegaray
DNI 14.169.481
GENERAL ROCA
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