Opinión: Transporte no adaptado

La columna de Daniel Marzal sobre la decisión del municipio de apelar el fallo del juez Emilio Riat.

Redacción

Por Redacción

Archivo

Datos

El transporte urbano está a cargo de la empresa Amancay, que brinda el servicio con 100 colectivos recién estrenados. Ninguno es apto para el traslado de personas con movilidad reducida, pero el gobierno municipal no lo encuentra indispensable.
Luego de reclamar sin respuesta alguna, las entidades que representan a los discapacitados presentaron un amparo. La Justicia le dio la razón y ordenó al municipio garantizar como mínimo la accesibilidad de un 30% de los vehículos en un plazo de diez meses. A pesar de la razonabilidad del fallo (sólo una parte de la flota/casi un año de plazo), el gobierno reaccionó con indignación y decidió apelar, para que todo siga como hasta ahora.
Su principal argumento es que si el municipio obedece a la Justicia debería “obligar a la empresa a que trabaje a pérdida”. Eso a pesar de que el boleto barilochense es de los más caros del país y en los últimos dos años aumentó un 145%.
El jefe de Gabinete, Pablo Chamatrópulos, insistió en que “no se puede” obligar a la empresa a incorporar unidades con piso bajo y rampas, y que de ser así “alguien lo tiene que pagar”.
En los últimos meses el intendente Gustavo Gennuso mantuvo ya varios cruces con las organizaciones de discapacitados y en este caso parece haber optado por el peor de los caminos. El mismo que elige el Estado nacional cada vez que apela los fallos a favor de los jubilados por recálculo de haberes, o la provincia cuando -amparo mediante- un juez le ordena cubrir tratamientos complejos de salud.
El municipio alegó que a la empresa Amancay se le exigió un furgón adaptado para trasladar a pedido a las personas con discapacidad.
El juez del amparo, Emilio Riat, dijo que esa propuesta “repugna especial y gravemente la igualdad”, porque negarle a quien tiene una limitación física los mismos servicios previstos para el resto de la sociedad “es una omisión de neto corte discriminatorio”.
En el fondo, las réplicas elegidas por el municipio parecen arrastrar también un reconocimiento culposo de que para las personas con limitaciones ambulatorias las veredas en general, los refugios de transporte y los edificios públicos son un completo castigo.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora