Nadie se hace cargo de los daños ocasionados. Siempre llegan tarde a problemas recurrentes y completamente previsibles. Una vergüenza que se repite. Una vez más la improvisación y la falta de gestión están golpeando la puerta de las emergencias energéticas. Esta vez con la falta de gasoil para las cosechas y el transporte. Día a día se agrava el faltante de combustible en el Norte del país y se complica la cosecha de caña de azúcar, limón, maíz y yerba mate. Un gobierno pretende