El presidente busca endosarle al contexto externo su incapacidad para atacar la inflación con un plan que nunca quiso tener, que ahora tampoco admite que negoció con el Fondo. La aprobación definitiva del acuerdo con el FMI puso al país de cara a su realidad. Sancionó el fin de dos imposturas que aún se sacuden con estertores agónicos. La del presidente Alberto Fernández: hacer “como que gobierna” sin haber aceptado el módico plan que le impuso el Fondo. La de Cristina Kirchner: hacer “co