Plantas carnívoras: el placer por esas pequeñas excéntricas

Pequeñas, llamativas, llenas de misterio. Desde Neuquén, Paola Campas, especialista en esta especie, cuenta los cuidados especiales que hay que tener para cultivar con éxito estas plantas que sacan sus nutrientes de los insectos que devoran.

Entre las plantas carnívoras existen varias especies que obtienen sus nutrientes por distintas clases de insectos que atrapan. Hace tiempo atrás, Río Negro trato las apasionantes venus atrapamoscas. En esta ocasión hablaremos de los diferentes tipos de drasenas con Paola Campás que, junto a su marido Ariel Oyarzún y sus hijos, se dedican por completo al vivero Dysis carnívoras, de Neuquén.


Entre ellas, las más conocidas pertenecen al género de las droseras que, al igual que las dionaea convierten sus hojas en trampas mortales, pero no en forma de bocas dentadas, sino cubriéndolas de pelitos minúsculos muy sensibles al tacto. En sus extremos tienen mucílago, es decir una sustancia líquida y pegajosa que evita que las presas puedan escapar.

La mayoría de estas especies carnívoras no suelen ser de gran tamaño. Las pequeñas miden de 5 mm a unos centímetros en su adultez. Las medianas miden 10 centímetros y pueden alcanzar los 30 cm de altura -depende las estaciones del año- ya que en otoño-invierno hibernan o realentizan su crecimiento mientras esperan la primavera para despertar y cumplir nuevamente con su renovación y desarrollo. “Los cuidados de las sarracenias son iguales a las droseras, que se dan en las 4 estaciones. Las pinguiculas florecen también en invierno. Todas las carnívoras requieren el mismo cuidado”, indica Campás a RÍO NEGRO.

Una vez pasado el período de hibernación, la mayoría florece. “Las plantas son acordes al tamaño de maceta 6, 8, 9, 10 y se diferencian por año de vida”, dice Campás.

Su mantenimiento pasa por cultivarlas en macetas de plástico con una mezcla de turba rubia sin abonar y perlita en partes iguales, regarlas de manera seguida para que no se sequen con agua de lluvia o destilada, y tenerlas en semisombra con el fin de que el sol no las queme.

Una nepenthes, rara, única.


Es aconsejable utilizar el método tradicional de riego por bandeja, que consiste en rellenar con agua una base, plato o bandeja plástica baja y poner encima la maceta, para que a través de sus agujeros absorba el agua de abajo hacia arriba manteniendo un nivel de 2 a 3 cm de agua constantemente, durante la época activa de la planta (verano, primavera y los dos primeros meses del otoño). Durante la hibernación se debe mantener la humedad en el sustrato, pero no debe estar encharcado ni quedar agua en forma persistente en la bandeja. “Es importante tener en cuenta que en estos tipos de plantas solamente se utiliza agua destilada, agua de lluvia limpia o el agua del aire acondicionado. El agua hervida no sirve y la de la canilla o bidón les hace muy mal y pueden morir rápidamente”, explica Campás.

No se debe agregar tierra, abonos, humus y tampoco fertilizantes de ningún tipo . “Los nutrientes y todo lo que necesitan lo obtienen de los insectos que cazan ”, dice la experta y agrega: “Para el cambio de maceta recomendamos que se realice en invierno, meses que no tengan “R”, ej.: mayo, junio, julio, agosto”.


Trabajo en equipo…



Comenzaron hace apenas 4 años con capacitaciones, hace 2 años se convirtieron en dueños y productores en la zona y actualmente cuentan con más de 500 plantas. Una sarracenia purpurea fue la que despertó el impulso en Paola Campás de querer aprender más sobre plantas carnívoras. Esa curiosidad fue creciendo, y al poco tiempo tenía decenas de ellas que terminaron transformándose en un vivero exclusivo de plantas carnívoras: Dysis, con domicilio en B ° Belgrano de Neuquén Capital. “Contamos con más de 70 especies de carnívoras en la actualidad”, señala la mujer.

Pero nada de esto podría ser posible sin el trabajo en equipo que realiza la familia acatando cada uno, los roles designados para atender el vivero exclusivo de carnívoras. Cinthia de 24, y su hermana Layla de 18, son las encargadas de realizar las ferias. Luciano de 22 ayuda en la construcción además de trasladar los materiales que se necesita mientras Cristian de 21 se dedica a los repartos. Paola se ocupa de los trasplantes, cuidados y el mantenimiento higiénico de las plantas y Ariel Oyarzún, además de encargarse de la construcción y hacer los invernaderos tiene la tarea fundamental para que vivan estas increíbles plantas: juntar el agua de las lluvias, filtrarla para que llegue limpia a destino, sin hojas que puedan caer o demás basura que suele arrastrar el viento de la zona.


Entre las plantas carnívoras existen varias especies que obtienen sus nutrientes por distintas clases de insectos que atrapan. Hace tiempo atrás, Río Negro trato las apasionantes venus atrapamoscas. En esta ocasión hablaremos de los diferentes tipos de drasenas con Paola Campás que, junto a su marido Ariel Oyarzún y sus hijos, se dedican por completo al vivero Dysis carnívoras, de Neuquén.

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