Poder
Desde hace siglos, el poder se obtiene de diferentes maneras. En la prehistoria a los garrotazos se “obtenía” el apoyo de las personas. Pero al llegar a cierta cantidad de “adherentes” había que darles de comer y se recurría a fórmulas “mágicas”. Se atacaban otros asentamientos, saqueando lo que necesitaban. Pasado los años, aquellos que tenían dinero tenían el poder y adeptos. Entonces hacían su voluntad, hasta que los llevaban a la muerte en forma violenta o simplemente partían. En la época donde los imperios tenían riquezas todo iba bien. Cuando se acababa el imperio y sus orígenes divinos, desaparecían. Una religión tras otra se fueron sucediendo. Algunas nacidas del miedo a lo desconocido y otras del razonamiento. Al poco tiempo, algunas, fueron tomando poder pero necesitaron dinero para mantenerse.
Hoy ya las cosas han cambiado un poco. Se necesita dinero y mucho para comprar voluntades y fuerza para tener respaldo de las masas. Así han estado todos los últimos dictadores, actuando con sus fuerzas de choque. Cuando a alguien no le gustaba algo hacía escándalo y era absorbido, previa fijación del precio de venta. Así tenemos personas de baja educación, dando cátedra algunos desde el Congreso.
¿Sabrán qué quiere decir congreso? Según el diccionario es: “Junta de varias personas para deliberar sobre algún asunto”. ¿Acá deliberan? Solo tratan de imponer su voluntad, y así nos ha ido. Solo tenemos más de 300.000 millones de dólares de deuda externa, otro tanto de deuda interna y hasta a los cartoneros se les debe. ¿Dónde está el oro tirado en los pasillos? ¿Dónde está el dinero de la Anses que es privado?
En el 23 volverán a comprar voluntades, para mantener el poder. ¿No tendrán la idea de irse antes en avión, auto o monopatín? Es muy dudoso, deben continuar condenando a los jubilados al hambre.
Martha S. Kelly
DNI 6.437.720
Bahía Blanca
Desde hace siglos, el poder se obtiene de diferentes maneras. En la prehistoria a los garrotazos se “obtenía” el apoyo de las personas. Pero al llegar a cierta cantidad de “adherentes” había que darles de comer y se recurría a fórmulas “mágicas”. Se atacaban otros asentamientos, saqueando lo que necesitaban. Pasado los años, aquellos que tenían dinero tenían el poder y adeptos. Entonces hacían su voluntad, hasta que los llevaban a la muerte en forma violenta o simplemente partían. En la época donde los imperios tenían riquezas todo iba bien. Cuando se acababa el imperio y sus orígenes divinos, desaparecían. Una religión tras otra se fueron sucediendo. Algunas nacidas del miedo a lo desconocido y otras del razonamiento. Al poco tiempo, algunas, fueron tomando poder pero necesitaron dinero para mantenerse.
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