Sin clases por ausencia de porteros
A ello se sumó la preocupación y el alerta de algunos padres, debido al posible contagio de enfermedades que se propagan por la escasez de limpieza.
La falta de porteros en las escuelas rionegrinas llegó al límite, el último viernes, en dos establecimientos de Sierra Grande. Como consecuencia de ello, las autoridades tuvieron que suspender las clases en un primario y en un secundario, porque los edificios se encontraban sucios y, por ende, no estaban garantizadas las condiciones de higiene.
Luego del paro que se convocó el jueves pasado, que tuvo un alto nivel de acatamiento en esta ciudad, las clases se retomaron con normalidad el viernes; pero no había porteros porque todos estaban con certificados médicos. A la mañana en la Escuela N°251, los directivos avisaron en el ingreso que los alumnos debían cuidar las instalaciones porque estaban sin personal de maestranza. Sólo uno se haría presente, que enviaría Educación para limpiar y servir el desayuno.
Con el paso de las horas, los padres fueron los que decidieron retirar a sus hijos, tras ver las condiciones en las que se encontraba el establecimiento. Más tarde, intervinieron representantes de los gremios ATE y Unter, donde finalmente se decidió frenar la jornada de clases debido a esta circunstancia.
“En virtud de las condiciones de seguridad e higiene que no reúne el establecimiento para su normal funcionamiento por falta de personal de servicio de apoyo, afectando la normal desinfección del establecimiento, se determina la suspensión de las clases en ambos turnos”, señalaba el acta que firmaron directivos, dirigentes sindicales e integrantes de la cartera educativa provincial.
A esa situación se sumó que el calefón de la escuela tampoco funcionaba, por lo que las porteras en actividad debieron lavar las tazas y realizar los quehaceres con agua fría o, en su defecto, calentarla en una olla.
Para colmo de males, se liga esta falta de higiene de la escuela con el brote con granos en el cuerpo de varios alumnos. Una mamá mostró la foto de su hijo a “Río Negro”, aunque no había un diagnóstico médico certero más allá de una alergia o la llamada «quinta enfermedad».
El pasado viernes, la docente Alicia Baigorria pidió a las autoridades que el sector de trabajo que comparte con 400 alumnos esté higienizado, no sólo con el uso del lampazo, sino también desinfectando todos los espacios con baldeo general.
Ella tiene sobradas razones para pedir por una limpieza minuciosa, porque esta circunstancia la pone en situación de riesgo debido a que hace cuatro años se vio afectada por una meningitis. “No supe si fue a causa de esto o no, pero me pone en situación de riesgo nuevamente”, detalló la profesora.
En este establecimiento funciona, además, un anexo de la Escuela de Educación para Adultos N° 26 y el Instituto Técnico Superior con sus carreras y certificaciones. También se dictan una serie de talleres provinciales.
Ese mismo día, la situación higiénica se repitió en el CET N°12 de esta ciudad, donde las clases debieron suspenderse durante los turnos de la tarde y de la noche, como consecuencia también de la falta de porteros.
“Hace cuatro años tuve una meningitis. No supe si fue a causa de esto o no, pero me pone en una situación de riesgo nuevamente”.
Alicia Baigorria,
docente de la Escuela
N°251 de Sierra Grande.
El último viernes,
los problemas de higiene afectaron a
la Escuela N°251,
donde asisten unos
400 estudiantes,
y al CET N°12.
Datos
- “Hace cuatro años tuve una meningitis. No supe si fue a causa de esto o no, pero me pone en una situación de riesgo nuevamente”.
- El último viernes,
- los problemas de higiene afectaron a
- la Escuela N°251,
- donde asisten unos
- 400 estudiantes,
- y al CET N°12.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite desde $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios