Sin perder la magia, enseña su carácter
De punta a punta, la calle Damas Patricias se impuso como uno de los ejes importantes de la ciudad. Su impronta conecta pasado y presente, sin perder el espíritu barrial.
Su cambio de nombre, en una década que forjó el espíritu local, marcó también su impronta. Es que la Damas Patricias ha sabido imponerse, tal como aquellas mujeres que hicieron historia en la liberación nacional, 150 años antes del nacimiento de la calle.
De a poco, pero a paso firme, la arteria se ha vuelto uno de los ejes que delimitan a la ciudad. Con despliegue de belleza y servicio, allí también se observa un polo local de crecimiento y demanda habitacional.
Si bien es una de las vías históricas de la ciudad, su desarrollo comercial ha sido menor, en comparación con alguna de sus paralelas. Sin embargo, sobre ella se registran cerca de 30 negocios, que a su manera mantienen el espíritu barrial.
Los rubros son variados, y en una misma cuadra se pueden encontrar desde productos de almacén y dietéticas, hasta la sidrera añeja que todavía tiene su ingreso en calle de tierra.
“Vivimos acá. Hace un año abrimos la gomería, porque vimos que hacía falta en esta zona. El asfalto nos vino muy bien, porque hay más tránsito”, contó a “Río Negro” Néstor Ferreyra, quien junto a su familia encontró una salida comercial allí, a pesar de estar 28 cuadras más arriba del comienzo de la calle, a la vera de la Ruta Nacional 22.
La Damas Patricias fue nombrada así en julio de 1960, con aval de quienes integraban el Concejo Deliberante en aquella época. Dejó de ser la calle pública N°53, para adjudicarse un nombre de carácter. La iniciativa fue propuesta, entonces, por representantes del club estudiantil “Doctor Francisco Pascacio Moreno”, de la Escuela Superior Provincial Nocturna Nº 3 local.
Décadas después, en 2014, se concretó el asfaltado del tramo que la conecta en ambos sentidos con el Canal Grande, donde también se arregló el puente.
Y meses atrás, quienes viven en esa arteria pudieron mirar aún más allá del horizonte. Es que, bulevar de por medio, el municipio inauguró el último tramo de pavimento, que reconectó una importante zona de la ciudad, donde también el crecimiento y el movimiento vehicular se nota prácticamente a diario.
“Hace diez años que estoy acá. Antes trabajaba en Expofrut y me dediqué solo al negocio. No había nadie cuando vinimos, ha crecido en el sentido de la cantidad de viviendas”, comparó pasado y futuro Héctor Morales, dueño del taller que lleva su nombre.
Eso se ve reflejado en la cantidad de departamentos que exhiben carteles de “Se alquila”, que también apuestan al avance universitario que ha tenido Roca en esa zona.
en julio de 1960.
Los carteles muestran el devenir habitacional de esa zona, tan cerca del IUPA.
Se alquila
Bulevar díscolo
Antes de inaugurarse la obra de cruce con Evita, el bulevar debió ser hecho dos veces.
Datos
- “Hace diez años que estoy acá. No había nadie cuando vinimos, ha crecido en el sentido de la cantidad de viviendas”.
- Héctor Morales, dueño del taller que lleva su nombre, en Damas Patricias al 1000.
- “Vivimos acá. Hace un año abrimos la gomería, porque vimos que hacía
falta en esta zona.
El asfalto nos vino muy bien”. - Néstor Ferreyra, trabajador de la gomería El Pela, en Damas Patricias al 2800.
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