Opinión
Se confirmó lo previsible: devaluar sin reservas y sin plan es el ajuste más cruel, porque en poco tiempo se vuelve al punto de inicio. Sergio Massa lo hizo de esa manera. Cristina reaparece con maniobras como la de intentar reponer ala jueza Figueroa en plena campaña. Entrevé que hay un resultado posible que puede reivindicarla.