Muchas veces las mujeres son evaluadas con criterios objetivos pero erróneos desde el punto de vista de la función real a desempeñar. El método de una socióloga estadounidense para reducir la discriminación contra las mujeres en los empleos plantea pequeños pasos cotidianos e individuales, a la par de educar contra los prejuicios inconscientes y fijar criterios objetivos de evaluación.